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Miércoles, 05 de marzo de 2008 | 12:50 La calles de Bogotá mostraban a sus habitantes con rostros de asombro mezclados desde el sábado pasado, con cierta satisfacción por el golpe asestado a las FARC, cuando se elimino al guerrillero numero dos de la organización " Raúl Reyes" yerno de Manuel Marulanda, líder máximo de la guerrilla colombiana. Desde el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, en Bogota, se habló de este operativo como una acción militar llevada a cabo en la frontera colombo-ecuatoriana, que derivó en una incursión militar del ejército colombiano dentro del territorio de Ecuador. El discurso oficial contaba del enfrentamiento, de la muerte de Reyes, del secuestro de computadoras con datos reveladores de las FARC, y pedía abiertamente disculpas al gobierno de la Republica de Ecuador por haber violado su soberanía. El silencio reino en Quito durante todo el fin de semana, el gobierno de Rafael Correa nada dijo durante las primeras veinticuatro horas. Pero sorpresivamente, quien se enervo recurriendo a su acostumbrada verborragia, fue el presidente venezolano Hugo Chávez. En su programa televisivo dominical, y a horas de la muerte de Reyes, Chávez dijo: " Colombia violó la soberanía de Ecuador; si lo hiciera en Venezuela sería motivo de guerra". A más de acusar a Bogotá de "ser la nueva Israel de Latinoamérica". Esta actitud bélica del mandatario venezolano hacia Colombia, se viene repitiendo desde hace meses, tal vez desde la misma fecha en que misiles iraníes acompañados por miembros de la guardia revolucionaria de la Republica Islámica de Irán ingresaran a Caracas, según los reportes de medios americanos. Pero volviendo a la actitud ecuatoriana, fue notoria su toma de posición frente a los hechos luego de la llamada telefónica venezolana al presidente Rafael Correa; esta breve conversación sirvió como disparador para romper relaciones diplomáticas con Colombia, llegando al extremo de expulsar al embajador de aquel país de Quito. La administración gubernamental en Bogota por su parte, cargo fuertemente contra ambos países , denunciando la connivencia de Venezuela y Ecuador con las FARC, presentando como cierto, la entrega del gobierno venezolano a la guerrilla de 300 millones de dólares, y de la existencia de dos documentos en donde Reyes se dirige al secretariado de las FARC , detallando que el ministro de Seguridad de Ecuador, Gustavo Larrea, actuando en nombre del presidente ecuatoriano, buscaba oficializar relaciones con la cúpula de la guerrillera. Estas acusaciones cruzadas no permiten a la opinión publica internacional, saber de que lado esta la verdad. ¿ Quièn miente en Latinoamérica?.... Aunque una frase del mandatario venezolano puede deja muy mal parado a su país. Hugo Chávez en la ciudad colombiana de Cartagena, el 9 de noviembre de 2004, en conferencia de prensa dijo: "Yo soy un hombre de honor. Si yo apoyara a las FARC tengan la seguridad de que lo diría, no lo escondería. Para que quede claro: no apoyo, no he apoyado jamás ni apoyaré jamás a la guerrilla colombiana ni a movimiento subversivo alguno contra gobierno democrático alguno, de ninguna manera. Les juro por Dios y mi madre santa que si yo apoyara la guerrilla, no tendría cara para venir aquí". ¿ Y ahora… con que cara se presentará el gobierno de Venezuela al mundo… si se comprueba fehacientemente que Chávez financia a las FARC? -- Gustavo Rossi
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Mar 6, 2008
11:54 AM
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